La Compañía Blanca

Sólo algunos aficionados recuerdan hoy “La compañía blanca” una novela ambientada en plena Edad Media y publicada en 1891.  

Sin embargo, es posible que nueve de cada diez personas a quienes preguntemos conozcan el personaje del detective Sherlock Holmes.IMG_5657

Tanto “La compañía blanca” como las historias de Sherlock Holmes surgieron de la imaginación de una misma persona: el médico y escritor escocés Arthur Conan Doyle (1859–1930).

Conan Doyle creía que las aventuras de Sherlock Holmes eran historietas de escaso interés (aunque muy bien pagadas), que le privaban del tiempo necesario para escribir obras que consideraba mucho mejores… como “La compañía blanca”.

Han pasado más de cien años: las aventuras de Sherlock Holmes continúan en las librerías y se han adaptado en multitud de ocasiones para el cine y la televisión. Y por otra parte… «¿”La compañía blanca”, dice usted? No me suena…»

Podemos pensar que sus lectores fueron mejores críticos que el propio Conan Doyle.

Nunca es una pérdida de tiempo contrastar nuestras ideas: comunicarlas y examinar lo que otros opinan sobre ellas, para conocer su auténtico interés y obrar en consecuencia.

¿Y si aquella idea a la que tenemos tanto cariño es nuestra particular “Compañía blanca”, y nos está impidiendo dedicarle al Sherlock Holmes que también nos ronda por la cabeza el tiempo que merece?

¿Cómo salir de dudas? Desde Materia Prima lanzamos una propuesta: hablemos, todas las personas tenemos algo que decir. Y cualquier idea necesita el aire fresco que sólo proporcionan una exposición en público y un debate.

Por descontado que podemos comunicar nuestras ideas por otros medios: pero su exposición de viva voz frente a un grupo de personas nos permite observar de inmediato la reacción de nuestro auditorio; por no hablar de que a continuación (si se le invita al diálogo) nuestra audiencia puede, con sus preguntas, señalar los puntos menos elaborados de nuestro discurso… o la excelencia de un aspecto que hemos menospreciado en beneficio de aquella otra idea que nos caía más simpática, pero a la que el “aire fresco” de la exposición pública y el debate no le han sentado tan bien…

Y por si sentís curiosidad: la editorial Valdemar publicó en castellano “La compañía blanca” hace algunos años; y la verdad es que se trata de una novela de aventuras bastante entretenida. Dos ex monjes y un arquero se alistan en la Compañía Blanca y viajan a España para… «Y hasta aquí puedo leer», como decían antes en la tele.